El Puro Cuento

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Revista El Puro Cuento, núm. 5
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El arte de lo breve tiene en la tradición literaria occidental un origen incierto. Nadie podría determinar tal afición por lo fragmentario, siendo que han sido fragmentos los que hemos heredado en buena medida de gran parte de la literatura griega y latina, y no propiamente transmitidos (tales fragmentos) de forma deliberada. Esta necesidad de confluir en el espacio reducido de menos de una cuartilla textos tan distantes como el ensayo y la poesía, la narrativa o el testimonio, han puesto en jaque las categorizaciones concernientes a géneros y subgéneros literarios.

      Aunque de Baltasar Gracián (Oráculo manual y arte de prudencia) a Antonio Machado (Juan de Mairena) y de Julio Torri (Ensayos y poemas) a Eduardo Galeano (Días y noches de amor y de guerra) la pulsión minimalista ha sido una constante dentro del canon de la literatura hispánica, no fue sino a partir de que la académica y crítica Dolores Koch subrayara, allá por 1986, la existencia del microrrelato cuando la atención sobre esta nueva forma literaria empezó a ocupar un sitio importante dentro del universo ficcional latinoamericano. Crecieron los estudios y los estudiosos (Lauro Zavala, David Lagmanovich, Caqui Noguerol, Violeta Rojo, etc.), pero también el número de escritores, quienes pronto tomaron conciencia de que aquello que parecía ser una «sombra de obra», era en realidad una obra autónoma que exigía su propia estética y su propia retórica.

      Los nombres de autores como Juan José Arreola, Augusto Monterroso, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Ramón Gómez de la Serna y Macedonio Fernández se convirtieron en referentes imprescindibles del naciente género, provocando así que otros escritores (y en esto se incluyen poetas, narradores, ensayistas o teóricos de la literatura) fueran contribuyendo a engrosar la nómina de lo minificcional. Muchos de esos escritores aparecen en esta selección de microrrelatos hispánicos, los cuales, en cierta medida, se erigen hoy como las figuras más representativas del género ultracorto en el mundo contemporáneo. Con excepción de Julia Otxoa y Luisa Valenzuela, todos los aquí compilados forman parte de la nómina de Thule Ediciones, la única editorial en el mundo dedicada exclusivamente a la publicación de minificción, dentro de su colección Micromundos.

      Las vertientes de escritura y las prosodias de cada uno de estos autores se enriquece a sí misma por su variedad, pero también se unifica a las otras voces por algunos elementos que parecen ser ya inherentes a lo breve: la ironía, la reflexión metafísica, la intertextualidad, la parodia y la dimensión poética, usada más bien como una forma de depuración expresiva.

      Como siempre o casi siempre, dentro de esta pequeña muestra de ultracortos no están todos los que son ni son todos los que están, pero al menos los que están representarán sin duda perfectamente a los que no están y los que no están se sentirán plenamente satisfechos al saber que fueron representados por los que sí están. Entre el lector y lea, pues, lo breve, brevemente.

 

Rogelio Guedea

 

 
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